“No hay que confundir precocidad con alta capacidad”

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Entrevista publicada el 10 de junio de 2013

ANTONI CASTELLÓ ES PROFESOR DE LA UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE BARCELONA Y EXPERTO EN ALTAS CAPACIDADES

POR ÓSCAR PICAZO

En la asociación Alcagi (Altas Capacidades de Gipuzkoa), dentro de lo que denominan Escuela de Padres, tienen la sana costumbre de invitar a expertos en las diversas áreas de la educación para ayudar a las familias, sean o no miembros de la entidad, en la compleja, ardua, interminable y altamente satisfactoria tarea de la crianza y la formación de los hijos/as.

Una de las personas invitadas recientemente ha sido Antoni Castelló, profesor de la Universidad Autónoma de Barcelona. Castelló desarrolló una conferencia sobre la “Pedagogía de la creatividad”, a la que siguió un  interesante debate, tras el cual HIRIAN tuvo oportunidad de entrevistarle.

 

ANTES SE TENÍA MIEDO A TENER HIJOS/AS CON PROBLEMAS PARA DESARROLLAR LOS PROCESOS COGNITIVOS. AHORA PARECE QUE TAMBIÉN SE TEME TENER HIJOS/AS CON DEMASIADA CAPACIDAD.

Las altas capacidades no son un problema en sí mismas. Sin embargo, sí que pueden existir desajustes al situarlas en contextos educativos poco individualizadores. Pero esto también sucede con otras configuraciones. Por otro lado, valores bajos en componentes intelectuales de carácter intrapersonal (emocional) e interpersonal (social) suelen tener una considerable influencia en los casos en que aparecen dificultades de ajuste.

 

HAY MUCHAS PRUEBAS PARA MEDIR LA INTELIGENCIA. ¿RECOMIENDA ALGUNA? 

Las que llevan la etiqueta “de inteligencia” suelen ser pruebas de CI o de factor G, que asumen que dicha inteligencia es una sola variable con carácter general. En la práctica, dichos tests suelen contener una fuerte carga de lógica y memoria de trabajo, a la que se añade inteligencia verbal y memoria a largo plazo en las de CI. Ciertamente son componentes intelectuales y cognitivos importantes, pero no abarcan, ni mucho menos, lo que sería un perfil completo. Los tests de aptitudes permiten la medición algo más diferenciada de componentes espaciales, numéricos y verbales y suele ser necesaria la aplicación de pruebas específicas para componentes de inteligencia musical, interpersonal y creatividad. No existiría, pues, una sola prueba que lo midiera todo, sino que un proceso de evaluación intelectual razonablemente completo deberá utilizar varias escalas.

 

¿A QUÉ EDAD SE DEBIERA HACER UN TEST DE INTELIGENCIA PARA OBTENER RESULTADOS FIABLES Y CUÁLES SON LOS INDICIOS QUE DEBEN ALERTAR A FAMILIAS O EDUCADORES SOBRE LA POSIBLE POTENCIALIDAD DEL NIÑO/A?

El principal sesgo en la medición de la inteligencia durante la infancia procede de la maduración cerebral, la cual puede presentar ritmos distintos en personas distintas y, por ello, inducir la confusión entre precocidad y alta capacidad. Por otro lado, las primeras etapas del desarrollo son también muy sensibles a los efectos de la estimulación, sea familiar o escolar. Por ello, alrededor de los 12 años es un buen momento para garantizar la neutralización de los efectos citados y confiar en cierta estabilidad de la medida. Los indicios previos, por las razones citadas, son siempre ambiguos.

 

CUANDO, EN DETERMINADAS PRUEBAS, LA NIÑA/O DA INDICIOS DE QUE ESTÁ MÁS PREPARADO PARA UNAS ÁREAS DE CONOCIMIENTO Y TIENE INCLUSO ALTAS CAPACIDADES, ¿SON ÉSAS LAS ÁREAS QUE HAY QUE TRABAJAR O, POR EL CONTRARIO, SON AQUELLAS EN LAS QUE NO DESTACA A LAS QUE HAY QUE CONCEDER MÁS IMPORTANCIA, PARA REFORZARLAS?

Una aproximación educativa sensata, al menos durante la infancia, debería proveer oportunidades de desarrollo de cualquier dimensión intelectual, olvidándose de obtener grandes rendimientos en esos momentos del ciclo vital de las personas. Las funciones intelectuales más sofisticadas se construyen en edades posteriores (incluso muy posteriores), a partir de la combinación de recursos de distinta índole. Si durante la infancia sólo se ha potenciado un área de talento, el rendimiento de alto nivel adulto va a quedar seriamente comprometido, ya que existen muy pocas situaciones que se puedan afrontar a un nivel de excelencia con un solo tipo de recurso intelectual.

 

EN CUALQUIER CASO, ¿CUÁL SERÍA LA FORMA DE PROCEDER EN LA FAMILIA Y EN LA ESCUELA EN UNA SITUACIÓN ASÍ?

Cuando un perfil intelectual presenta un componente muy superior al resto, la tendencia natural suele ser la de sobreutilizar dicho recurso y subutilizar el resto, lo cual es contraproducente, ya que se aplica el mejor recurso a situaciones en las que no es el adecuado y se desperdician otros que podrían tener una razonable o incluso buena eficacia.

Las directrices de intervención deben permitir el uso del área de talento, pero en las situaciones en que es adecuada, marcando claramente los casos en que no lo es, igual que se deben propiciar situaciones en las que sea necesario el empleo de los recursos menos fuertes (que no necesariamente débiles).

 

SE HABLA HOY DÍA DE LA MULTI-INTELIGENCIA. ¿CUÁNTAS INTELIGENCIAS HAY Y ES ALGUNA MEJOR QUE OTRA, MÁS ÚTIL?

El referente más conocido de la multi-inteligencia es Howard Gardner, quien postula hasta nueve tipos distintos de inteligencia. Aunque se puede ampliar ligeramente este número, quizá hasta unos doce componentes evaluables, incluyendo formas de razonamiento general (lógica y creatividad), así como componentes de memoria.

En términos de procesamiento de información, no hay inteligencias mejores, pero debe considerarse que culturas específicas presentan demandas que se resuelven mejor con determinados recursos. Por ejemplo, nuestra cultura es mucho más exigente en términos verbales que en términos musicales. Por ello, una persona que sea muy poco competente en la representación de la música puede funcionar casi sin ningún problema, mientras que una persona poco competente en la representación del lenguaje topará con innumerables dificultades, empezando por la propia escolarización. De manera semejante, la inteligencia corporal-cinestésica está muy bien valorada (literalmente bien pagada) si se aplica al deporte y bastante menos si se aplica a la danza. El reparto de recursos intelectuales es muy equilibrado, pero la utilidad de los mismos depende siempre de circunstancias históricas y culturales: qué tipo de productos tienen más prestigio, o cotización, en ese contexto cultural.

 

AHORA SE TIENE MENOS DESCENDENCIA Y SE ESTÁ  MÁS PENDIENTE DE LOS HIJOS/AS, TAMBIÉN EN LA EDUCACIÓN. ¿INFLUYE ESTO EN MEJORES RESULTADOS ACADÉMICOS? ¿SOMOS MENOS, PERO MEJORES?

En términos de recursos cerebrales, el reparto es aleatorio y, por ello, la amplitud de la población sí está relacionada con la aparición de perfiles muy excepcionales. En términos mundiales, el número de grandes cerebros mantiene una proporción estable en relación al número total de personas. Ahora bien, un gran cerebro da un gran rendimiento solo en el contexto cultural adecuado. Por poner el caso de Einstein, sin duda tenía una potente maquinaria cerebral, pero dicha maquinaria, por sí sola, no hubiera generado las brillantes aportaciones que le acreditan como una de las mentes más brillantes del siglo XX, si hubiera crecido en un entorno culturalmente distinto del centro-europeo, el cual, en esos momentos, era el ámbito más avanzado para la investigación en la Física. Cabe apuntar también que “entorno cultural” no es lo mismo que “entorno escolar”, puesto que los resultados académicos del propio Einstein, sin ser malos, no fueron especialmente brillantes. El entorno cultural incluye un cierto caldo de cultivo, en el cual circulan ideas importantes y criterios sensatos para distinguir las buenas líneas de pensamiento de las menos interesantes. Y precisamente se produce, en muchas ocasiones, que el entorno cultural actúa en la dirección contraria: ahoga las buenas líneas de pensamiento y promociona planteamientos arbitrarios (por ejemplo, de carácter ideológico). Por bueno que sea un cerebro, en este último contexto de poco servirá; sería como tener un Ferrari en un país sin una sola carretera asfaltada.

 

¿NO HAY UN POCO DE OBSESIÓN CON TODO ESTO? ¿VIVIMOS EN UNA SOCIEDAD MÁS PREOCUPADA POR EL ÉXITO DE LA PERSONA  QUE POR LA PERSONA EN SÍ?

Sin lugar a dudas. El éxito, que no deja de ser una valoración social, se lleva con frecuencia por delante a la persona. Y, también por ser una valoración social, una determinada persona puede encontrarse que, a pesar de rendir lo mismo o incluso mejor, cambios en las modas u otras circunstancias de la volátil vida social devalúan una trayectoria vital entera. Siempre es una mejor inversión la que se orienta a motivaciones intrínsecas, como disfrutar con aquello que se hace, que a motivaciones extrínsecas (fama, prestigio, dinero). La primera no necesariamente impide lo segundo, pero la segunda casi siempre impide disfrutar del propio trabajo.

 

EN OTROS PAÍSES (DINAMARCA, FINLANDIA…) SE DIRIGE A LOS ESTUDIANTES DE MAGISTERIO CON BUENOS EXPEDIENTES  HACIA LA EDUCACIÓN PRIMARIA. AQUÍ SE ASPIRA A LA UNIVERSIDAD COMO META. ¿QUÉ OPINA?

Organizar bien un sistema educativo es un proceso a largo plazo y de cierta complejidad, en el cual la abundancia de componentes ideológicos es un estorbo más que una ayuda. No son los títulos los que facilitan el proceso de aprendizaje, sino el conocimiento bien consolidado y la capacidad de ponerse en el lugar de quien está aprendiendo. Por tal motivo, en cualquier instancia de un sistema educativo, desde la Educación Primaria a la Universidad, las mejoras que se sostienen pasan por las personas que actúan en el mismo, que son los verdaderos efectores. Una buena selección de las mismas, acompañada de una remuneración apropiada, logra mucho mejores resultados que los cambios en los contenidos curriculares, las horas lectivas u otros aspectos. No es un efecto solamente de la cantidad de dinero invertida en educación, que también lo es, sino de la manera en que se invierte.

¿NO LE PARECE QUE CADA CUATRO AÑOS EL SISTEMA EDUCATIVO SE “PASA A EXAMEN, VALGA LA EXPRESIÓN?

Que un sistema educativo “pase a examen”, en el sentido de constatar por medios razonables su efectividad (como, en términos generales, el informe PISA) es algo positivo. Lo que no es nada positivo es la reorganización del mismo o de los contenidos curriculares en períodos cortos de tiempo, ya que precisamente comporta un reajuste muy considerable de los profesionales, que nunca se llega a consolidar. La estabilidad también es una de las características de sistemas educativos eficientes, los cuales no están cerrados a los cambios, pero que saben representar las consecuencias de dichos cambios. Así, cualquier reajuste comporta, inicialmente, una pérdida de funcionalidad, la cual puede tener sentido si, una vez consolidado dicho ajuste, se obtiene un mejor nivel de eficacia y se puede mantener. Desde la perspectiva de los profesionales, cuando se percibe que los esfuerzos que se deben dedicar a cada cambio de normativa conducen a muy poco y los cambios en dichas normativas parecen estar motivados por razones ideológicas más que propiamente de mejora del sistema, resulta muy difícil mantener la motivación.

EN ESE SENTIDO, ¿ESTÁ BIEN PREPARADO NUESTRO SISTEMA DE ENSEÑANZA? ¿QUÉ OPINIÓN LE MERECE LA NUEVA REFORMA EDUCATIVA LOMCE? 

Nuestro sistema de enseñanza es uno de los que ha acumulado más cambios en los últimos 25 años. La duración promedio de los períodos sin cambios en alguna de las instancias del sistema es de 7-8 año,s con lo que prácticamente nadie acaba su formación con las mismas reglas del juego con que las ha empezado. Los procesos de aprendizaje, en última instancia, se sustentan en cambios físicos en los cerebros de las personas que aprenden y existen una serie de condiciones, igualmente físicas, que explican y justifican estos cambios. Sin embargo, se acostumbra a contemplar el sistema educativo como un mecanismo universal para “crear” aprendizaje al gusto de la ideología o intereses dominantes en cada momento. Y, de hecho, todos los grandes cambios dentro del mismo sistema han resultado ser poco o nada efectivos, si no contraproducentes. Se olvida, además, que el aprendizaje está activo durante las 24 horas del día y que, por lo tanto, también se aprende de los medios de comunicación o de internet. ¿De verdad creen que un curso de educación vial en la escuela va a neutralizar los valores asociados a conducir muy deprisa e ir más rápido que los otros conductores que muestran las carreras de F1? Poderoso enemigo para el sistema educativo.

¿COMO MOTIVAR PARA EL ESTUDIO, CON LA QUE ESTÁ CAYENDO EN EL MUNDO LABORAL?

Sin duda. Pero ahí subyace una de las falacias que ha contribuido a deteriorar el sistema educativo. Consolidar un buen conocimiento es interesante y útil en sí mismo; por supuesto, también para la inserción laboral. Pero esperar que una macro-estructura como el sistema educativo sea la encargada de dar respuesta a la formación de todo tipo de profesionales, ajustándose a las demandas del mundo laboral, es simplemente imposible. La formación profesionalizadora es versátil cuando se realiza de manera situada: en el propio contexto profesional. Y esto sólo se aproxima en carreras como la Medicina. El objetivo de un buen sistema educativo es el de proporcionar conocimientos estables, de fondo, que son aprovechables y útiles sea cual sea la técnica o base tecnológica al uso en un momento dado.

ÚLTIMAMENTE SE HABLA DE UN TÉRMINO EN EDUCACIÓN: EL FLOW… DEJAR FLUIR… SUENA MUY BONITO. ¿CÓMO SE HACE?

El fluir se origina casi en un planteamiento de carácter vital que se opone explícitamente a la sobre-planificación. De hecho, las situaciones naturales no están planificadas de manera estricta, sino que suelen darse diferentes oportunidades para realizar un aprendizaje y, a su vez, diferentes maneras de consolidarlo son perfectamente válidas. En cambio, es muy común en el contexto escolar que un aprendizaje dado se deba realizar, por ejemplo, en la tercera semana del segundo trimestre y siguiendo una única vía de consolidación. En las antiguas, y eficientes, “escuelas unitarias” en las que había pocos niños de cada edad y, por lo tanto, no tenía sentido organizarlos en cursos, el aprendizaje se llevaba a cabo de manera mucho más fluida.

SI EL CEREBRO ESTÁ MADURO YA A LOS 12 AÑOS… ¿NO LE PARECE QUE TENEMOS DIRIGENTES ALGO CARCAS?

Una cosa es lo que el cerebro pueda hacer y otra, muy distinta, lo que se acaba haciendo con el mismo. Y para el uso del cerebro, el contexto cultural es el elemento crítico.

CUANDO OYE UNA EXPRESIÓN TIPO “YO YA ESTOY MAYOR PARA ESO…”, ¿QUÉ OPINA?

Casi siempre incluye la expectativa de consolidar un nuevo aprendizaje o destreza de manera excesivamente rápida. Es otra manifestación del desprecio por el proceso de aprendizaje, el cual contiene bastantes elementos de persistencia. En otras palabras, los niños y niñas no aprenden a partir de dos o tres intentos, sino de decenas o centenares de ensayos. Y cuando personas adultas, e incluso ancianas, dedican estas decenas o centenares de ensayos, también consolidan buenos aprendizajes y destrezas.

NO SÉ SI MI HIJO ES LISTO O ES UN FRIKI… ¿CÓMO LOS DISTINGO? ¿HAY ALGÚN MANUAL?

Por supuesto que no lo hay. De todos modos, si verdaderamente existen los recursos y se ha dedicado el esfuerzo suficiente a utilizarlos, construyendo buenas funciones, éstos se acaban manifestando en forma de buenos productos. En cambio las actitudes “frikis” son sólo manifestaciones de fachada, probablemente estériles en cuanto a los productos finales.

EXISTEN LOS CAZATALENTOS EN EL DEPORTE. ¿NO ESTARÍA BIEN QUE LOS HUBIERA TAMBIÉN EN LA ESCUELA?

Puede haberlos y, de hecho, en niveles superiores de educación, los hay. Sin embargo, sucede lo mismo que en el deporte: del grupo de jóvenes promesas solamente unos pocos casos acaban siendo deportistas excepcionales. Y ello es debido a que el rendimiento de alto nivel en cualquier ámbito implica complejas combinaciones de recursos que no son sólo intelectuales, sino que también entran en juego actitudes, personalidad, capacidad de trabajo, motivación, etcétera. La vida, en sí misma, es compleja y da juego a muchos conjuntos distintos de bazas personales.




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